Me encanta la lluvia, me encanta escribir, me encanta la música, pero mas me encantas Tú! ♥

martes, 31 de mayo de 2022

In a Nowhere Place. Pt.2

Me perdí en aquel azul brillante y suspiré.

De pronto escuché que alguien tropezó cerca de mi y miré como una botella de agua cayó a mis pies rodando lentamente, me sorprendí un poco y volteé la mirada hacia mi izquierda.
-Es mía. Dijo un chico bastante avergonzado.
Yo lo miré un poco entorpecida y sin saber que decirle o como reaccionar. Era la primera vez en mucho tiempo que hablaba con alguien completamente desconocido para mi.
Tomé la botella del suelo y sólo pude tragar saliva y devolverla.
-Gracias, que amable. Dijo aquel chico quién me miró de una manera tan dulce.
-No, no es nada... Contesté nerviosa.
Él se quedó observando mi libro y sonrió, yo sólo logré ponerme aún más nerviosa y no sabía que hacer, pero logré soltar palabra de alguna extraña manera.
-Te... gusta?, perdón seguro ni lo conoces. Bueno, tal vez si, no creas que te pienso ignorante. -Sentí como mi cara comenzó a ponerse demasiado caliente y mis manos comenzaron a temblar.
-jajaja, no te preocupes. En realidad tienes razón y no lo conozco, pero me pareció muy curioso, nunca había visto un libro igual; la portada me parece maravillosa.
-Si ¡¿verdad?! es fantástica. Por eso lo compré, su color azul me llamó bastante la atención, es como si... bueno, no es nada.
Comencé a hablar de más y de pronto recordé que no lo conocía y me paralicé. Sin embargo él me miraba y me escuchaba atentamente, incluso puedo decir que se miraba feliz de escucharme. Pero para mi no había más que ansiedad y torpeza en ese momento.
-¿Por qué paras? estaba interesante.
-No... ni siquiera te conté mucho. Además, no te conozco, y por un momento lo olvidé. Hace tiempo que no hablo con desconocidos y es algo complicado para mi...
-Vaya... Pues si que tienes razón, no nos conocemos, quizás tendremos un poco más de 10 minutos de haber cruzado palabra, pero para mi es como si hubiese pasado ya una hora. No sé, tienes algo que me transmite confianza y... tranquilidad.
-Sinceramente tú también... Pero me pones muy nerviosa.
-Nerviosa ¿por qué? 
-No lo sé, te digo que hace tiempo no platico con personas completamente extrañas para mi y es complicado, además el hecho de que seas tan amable conmigo me perturba, bueno, no me perturba, me... bueno si me perturba, pero no en el sentido de perturbar, mas bien en el sentido de... no sé, no me sé explicar lo siento. 
Él se quedó mirandome y comenzó a reirse demasiado, mientras yo me sonrojaba aún más.
-jajajajaja, ¡no puedo!, eres muy divertida, y si entiendo lo que quieres decir, te pone más nerviosa el que yo sea así de amigable contigo. No te preocupes -Dijo con una sonrisa muy grande.
-Gracias -Dije también con una sonrisa -Por cierto me llamo Sonia. ¿Cuál es tu nombre? La verdad me gustaría que seamos amigos, no soy muy buena haciendo amigos, pero... podemos intentarlo, si tú quieres, claro.
-Me encantaría, Sonia, mi nombre es Lisandro. Si quieres, puedes... no sé, darme tu número de teléfono y yo te envío un mensaje.
-Eh, claro, es este. -Anoté mi número en su celular con las manos heladas y temblorosas mientras él me miraba fijamente.

miércoles, 18 de abril de 2018

In a Nowhere place... Pt. 1

Pareces un Charles Bukowski, deberías dejar de desilusionarte tanto, me decía.  Pero... si, tienes razón. Dije de manera pausada y suspiré.
«¿Por qué la vida es tan complicada?» era lo único que me limitaba a pensar cada día. Trataba de entenderlo pero no conseguía lograrlo ni siquiera un poco.

Me desperté como de costumbre, tarde.
Estaba seca, en blanco, parecía como si me hubiesen lavado el cerebro mientras dormía; inexpresiva y agotada.
Vaya, no tengo ganas ni siquiera de pararme, el día está horrible y soy un desastre, mi cuarto es un desastre, mi cama es un desastre, mi vida es un desastre... No lo entiendo. Debería simplemente matarme. Siempre he pensado que morir sería una excelente opción, pero entre más lo pienso me da miedo y me arrepiento de haber pensado en ello. Todo me da miedo. Extraño mi yo de antes.
En fin, me paré de la cama, fui al baño y me lavé la cara para despejarme, me cepillé los dientes. Todo con la mirada directa y sin ánimo alguno, me sentía como un robot o algo parecido.

Desayuné, y mientras sonaba Asa Chang & Jung Ray de fondo, me quedé pensando que sería de mi el día de hoy.

Decidí salir -después de varias semanas transcurridas- pues me sentí de repente con ganas de tomar aire.
Me cambié, tomé mi mochila, unos lentes de sol y salí de casa. Comencé a caminar sin dirección alguna.
- Hey! Escuché a lo lejos.
Me quedé parada un momento pensando si debía voltear o seguir mi camino, pero me di cuenta que era alguien frente a mi quien me llamaba, así que no tuve más remedio. Sólo lo miré acercarse.
- Hey. Pensé que no me habías visto.
- De hecho no, sólo me quedé parada pensando, y de repente vi que venías. Dije,  con una sonrisa un poco falsa.
- Ah. Ya veo. Y, ¿como estás? ¿A dónde vas? Si quieres te acompaño, no tengo nada que hacer, ya iba hacia mi casa. Hace mucho que no te veo salir.
Me sentí abrumada y suspiré.
- Si, hace mucho que no salgo, lo sé. Y no es necesario, tengo que ir a hacer unos mandados, de hecho tengo prisa, pero si quieres cuando regrese platicamos.
- Esta bien, no te quito más tiempo entonces, cuidate.
Lo dijo en un tono amable y desanimado. Me sentí mal. A veces creo que soy una mala persona. Quizá lo sea, quizá todos lo somos. Tal vez todos tenemos un lado demasiado oscuro, bueno, unos seguro lo tendrán más oscuro que otros. No me interesa, pensar en la gente me abruma. Incluso más que pensar en el tiempo.

Seguí caminando y llegué al centro, había mucha gente y mucho calor; las cosas que más me estresan. Pero ya que estaba allí no me quedaba más que continuar.
Entré a una tienda de antigüedades y me puse a inspeccionar el área de los libros, había uno llamado «Le petite lundi», me llamó mucho la atención, era un libro no muy grande de pasta dura y un color azul oscuro bastante brillante, el nombre venía escrito en letras doradas. Era hermoso. No parecía nada viejo, sin embargo las hojas ya estaban un poco amarillas y olía a que había sido olvidado por bastante tiempo.
Pregunté el precio y revisé mi cartera. Lo compré.
Salí de la tienda y caminé en busca de un lugar tranquilo. Encontré un largo y estrecho callejón lleno de árboles y muchas bancas donde pasar el rato; me senté debajo de uno que regalaba mucha sombra y me quedé observando a mi al rededor, en verdad era muy lindo allí.
Bajé la mirada y miré el libro, repasé las letras despacio con mis dedos. «Petite Lundi», dije en voz alta. Y me perdí en ese azul brillante.

jueves, 10 de noviembre de 2016

NEGRO

Siempre pensé que el amor era simplemente hermoso.
O más que eso... inexplicable.

Pero es tan oscuro como el odio.

Más tóxico que bonito.

Más consumidor.

Afable pero destructor.

El amor es eso,

dulzura con final amargo.

-GM-

jueves, 26 de mayo de 2016

MI HOGAR

Hace tiempo me encontré una piedrecilla en mi camino
era brillante, tanto como el cielo por las noches.

La recogí y la observé de cerca...
la examiné completamente, era preciosa.

Decidí mantenerla conmigo
y cuidarla, quererla, y nunca abandonarla.

La guardé en el lugar mas seguro que podía ofrecer.
Mi corazón.

Con mucha delicadeza la coloqué dentro de el...
la arrullé, le di calor, cariño... le creé un hogar.

Pasaron muchos años.
La piedrecilla en ocasiones se ponía oscura,
pero yo siempre estaba allí para curarla.

Un día, comenzó a cavar un pequeño agujero,
quería salir, abandonar el hogar que le había regalado...
y a pesar de que dolía, dejé que lo hiciera.

Tiempo después, el agujero ya era muy grande,
dolía demasiado y no pude soportar mas,
le pedí a la piedrecilla que por favor se fuera
pero esta no quiso... cuando estaba apunto de partir,
volvió y me pidió perdón...

Yo muy sorprendida no sabía que pasaba,
pero la perdoné, sin embargo, el agujero seguía allí.

Palpitante y bien abierto, dejaba entrar la tristeza...
y mi hogar se tornaba gris en ocasiones,
odiaba eso, pero lo soportaba por la piedrecilla.

Pero un día, pasó, jamás lo habría podido imaginar.
Un diamante se asomó y se posó justo en el agujero,
donde encajaba perfectamente.
Dolió mucho cuando se estableció allí,
pero con el tiempo fue curando la herida.

Y cuanto mas se curaba,
el diamante estaba cada vez mas dentro de mi hogar,
convirtiéndose así en parte importante de este.

La piedrecilla sin embargo, vivía en su mundo,
disfrutando de ese hogar sin darle importancia.

Y yo, apreciaba mucho mas al diamante, cada día...
hasta este momento, y me pregunto,
si algún día terminará de sanar esta herida
para así poder acoger al diamante con amor y lo que se merece...

-GM-

sábado, 13 de julio de 2013

Kotonoha no niwa ♥

Narukami no sukoshi toyomite

Ame mo furanu ka?

Kimi wo todomemu.






Narukami no sukoshi toyomite

Furazo to mo

Warewa tomaramu

Imushi todomeba.




sábado, 6 de julio de 2013

-TU-



El cielo nublado está
y yo en un suspiro te extraño
la lluvia tranquila calma mi ser
calma mi alma, calma todo mi cuerpo.

Mirando bellos árboles me encuentro
Sintiendo el aire frío recorrer mi piel
sintiendo como penetra mis ropas
y acaricia mi cuerpo
cada parte..

Yo solo pienso en ti
Te necesito
te deseo

Imagino que el aire son tus manos 
y la lluvia tu cuerpo que me abraza

Los árboles tu compañía
 y el cielo nublado, tus ojos...

..GM..
*.*Cursor by La Casita de Caro*.*